JACOB van LOON: Talento vanguardista

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Jacob van Loon, Ostinato, Serie Schaeffer III, Lock and Key Gallery, Rockford, Illinois, 2013

  Su trabajo ya ha sido expuesto al público en estados norteamericanos como Texas, Illinois, Colorado y California durante estos últimos años. Pero ya que no existen entradas en castellano acerca de este joven artista afincado en Chicago, creo que es justo dar un paso adelante en cuanto a la difusión de sus propuestas plásticas.

  Educado en el diseño gráfico, la fotografía y las artes aplicadas, Jacob van Loon está obviamente influenciado por la arquitectura y el mundo de la ilustración. Hace partícipe tanto a la suntuosidad de la línea orgánica, presente en sus Series First Flower –en las que evidencia su gusto por el dibujo adaptado a la Ciencia-, como a la limpieza de las formas geométricas con la Serie Collider, en un recuerdo a las abstracciones flotantes de El Lissitzky.

  La fotografía, la música, la pintura y los elementos metálicos de sujeción, se aúnan en sus obras más sugerentes y atractivas, pues a partir de 2011 emulará el trabajo del francés Pierre Schaeffer, quien experimentó hacia mitad del siglo XX con la fusión, manipulación y repetición de sonidos previamente grabados, tanto vocales, instrumentales, como los “ruidos” accidentales de la vida diaria. Todo para crear obras completamente nuevas, el mismo proceso que desarrolla van Loon en Schaeffer (I-II-III), mezclando lo digital con las técnicas ancladas en la tradición, a fin de representar estudios visuales totalmente inéditos; la realización en el mundo sensible de las composiciones en las que se inspira: la Música Concreta −Musique Concrète−.

  La figuración humana aparece a través de la emulsión fotográfica, aunque es complicado reconocer las facciones de los personajes, ya que el artífice oculta determinados espacios a partir de pliegues del mismo papel, manchas de color y líneas rectas que desvían la atención, cubriendo y desvelando a su antojo, para crear un efecto intrigante que atrapa nuestra curiosidad innata.

  Mondrian ya había utilizado como recurso de iluminación personal el bullicio de la gran urbe para componer algunas de sus obras más conocidas −Broadway Boogie-Woogie, 1943−, subterfugio del hombre moderno que ha llegado hasta la contemporaneidad.

David RafaelNoSanzio

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Jacob van Loon, Crossfader V, Serie Schaeffer III, 2013

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Jacob van Loon, Serie Collider, grafito, acuarela y acrílico sobre papel, 2013

 

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Esta entrada fue publicada el 5 octubre, 2013 a las 18:04. Se guardó como Arte Contemporáneo, Crítica Artística, Crítica de Arte, nuevos artistas y etiquetado como , , , , , , , , . Añadir a marcadores el enlace permanente. Sigue todos los comentarios aquí gracias a la fuente RSS para esta entrada.

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