Kenton Nelson: Welcome to California

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Kenton Nelson, Simple Needs

  Kenton Nelson podría ser un ejemplo de cómo influyen los regionalismos en los artistas, bien por recuerdos de infancia y juventud que parten de experiencias acontecidas dentro de la delimitación geográfica, en la cual, se desarrollan como individuos, o bien a través del rescate de los modos de vida previos a su generación, y que suponen una imagen arquetípica de ese territorio en concreto.

  Nacido en Los Ángeles (Estados Unidos) hace más de cuatro décadas −aunque no especifica su edad−, centrará su trabajo en el revival de la estética de la belle epoque norteamericana acaecida tras la Segunda Guerra Mundial, momento dorado en el que las familias comienzan a gastar el capital acumulado durante el conflicto bélico.

  Estas parentelas comprarán unidades de vivienda en las afueras de las grandes ciudades: casas edificadas y habilitadas con todos los −por ese entonces− lujos y comodidades, tales como una cocina perfectamente equipada con los últimos electrodomésticos que ofrece el mercado, la importancia del living room en relación al crecimiento del consumo de televisión y, por supuesto, los jardines, que alejan las puertas principales de las vías públicas para una mayor privacidad, siendo la parte trasera la extensión cubierta con césped reservada para el ocio, véase la típica barbacoa, el neumático que cuelga de un árbol a modo de columpio, o la piscina, en el caso de los Estados del Pacífico y del Sur.

  Su propuesta es hacer una regresión a la bonanza de los años 50, basándose en la representación de la vida cotidiana de la creciente clase media de la costa Oeste; alegoría del bienestar, desempeñando sus actividades rutinarias con una aparente naturalidad.

  Mujeres sensuales ataviadas y peinadas a la moda Fifties −que tanta difusión obtuvo en la cultura popular hace algunos años, cuando se resucita la imagen de la femme fatal del cine de los años 30 y las atrevidas pin ups−, posan ante una cámara fotográfica imaginaria, eligiendo el plano que mejor realce sus encantos. Pero, a la vez, están absortas en sus quehaceres, o en el disfrute de su tiempo libre, como puede ser la lectura al exterior y los chapuzones refrescantes en playas y espacios privados, mientras que “Lorenzo” actúa sobre la superficie de sus pieles.

  También el varón es protagonista, teniendo su lugar de trabajo como fondo y justificación de la obra: hombres de negocios tipo Mad Men, o meros proletarios del sector servicios. Al igual que las féminas, pueden aparecer en plena contemplación de lo que les rodea.

  Nelson espera a las 12 del mediodía para captar con su memoria la imagen de una supuesta realidad idealizada que ya ha sucedido muy atrás en el tiempo y, que luego, será trasladada al lienzo. Las pinturas son acometidas por una luz cenital de máxima potencia; toda figura y objeto que no se encuentre protegida por algún elemento opaco, estará completamente bañada por el flujo lumínico, proyectando las sombras directamente hacia el suelo, lo que nos indica la posición del sol justo en ese instante.

  Los colores son vivos como un día despejado, haciéndonos ver en todo momento qué hora exacta es en la pintura, dónde se encuentran y qué están haciendo los figurantes. Las tonalidades más oscuras son utilizadas en interiores, y de una textura tan plana que debe recurrir al sombreado para el efecto volumen.

  No sólo el ser humano describe visualmente la situación y la cronología de sus composiciones, ya que las arquitecturas y la propia decoración, así como el mobiliario urbano, los aparatos y los utensilios rutinarios, son interpretados como metáforas icónicas del confort y el progreso de esa nueva era.

  Este contraste que se genera entre el fulgor de la luminiscencia y la umbría que se produce en su contacto con los cuerpos, aporta un cierto aire cinematográfico que tanto recuerda al realismo artificial de Edward Hopper (1882-1967). La diferencia se encuentra en lo que expresan, pues Hopper representa la soledad, tanto de las calles como de las personas que participan en sus escenas, mientras que Nelson se ancla en el optimismo; una conducta y un gesto que nos hablan del gozo de las cosas buenas que tiene nuestra subsistencia.

  El mismo aspecto de brillo metálico etéreo que Kenton Nelson consigue, fue símbolo de las bellas formas desnudas de Tamara de Lempicka (1898-1980), acentuado por la corpulencia ingresca de sus miembros.

  En cuanto a la temática, el referente obvio es David Hockney (1937), famoso por sus series de pinturas, collages y fotografías fundamentadas en el recreo acuático de los californianos, sin embargo, Hockney se centra en el hombre, en vez de en la mujer.

  El placer que nos otorga la desocupación, ha sido un recurso constante de los artífices plásticos, tanto en etapas de prosperidad −reflejando la situación social− como en lapsos de incertidumbre económica y existencial, en un intento de actitud positiva ante las adversidades, éstas últimas, muy presentes en la actualidad.

  Welcome to California Baby!

David RafaelNoSanzio

ImagenKenton Nelson, Descension

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Kenton Nelson, Hot Dog

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Kenton Nelson, Productivity

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Kenton Nelson, Preparation

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Kenton Nelson, Water Supply

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Edward Hopper, Sunlight in Cafeteria, 1958

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David Hockney, Portrait of an artist (Pool with Two Figures), 1971

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Tamara de Lempicka, Nu aux voiliers, 1931

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Esta entrada fue publicada el 31 octubre, 2013 a las 11:51. Se guardó como Arte Contemporáneo, Arte en Estados Unidos, Crítica Artística, Crítica de Arte, Historia del Arte y etiquetado como , , , , , , , , , . Añadir a marcadores el enlace permanente. Sigue todos los comentarios aquí gracias a la fuente RSS para esta entrada.

5 pensamientos en “Kenton Nelson: Welcome to California

  1. Muy buen artículo, un artista muy interesante a diversos niveles, a nivel plástico por sus reminiscencias a Hopper, y Lempicka. Interesante a nivel conceptual y temático, se sabe resolver entre el costumbrismo de Norman Rockwell así como un cierto interés por la plasmación del detalle, la anécdota.

    • veo que controlas bastante…
      gracias y un saludo!!!

      • Te invito a pasarte por mi blog, muchas gracias.

      • leí hace algunas semanas tu artículo sobre el grotesco.
        Da gusto ver cosas así en wordpress, pues normalmente la gente copia de la wikipedia y se queda tan ancha.
        ¿Tienes algún buen blog al que sigas para recomendarme?

      • Lamentablemente sobre historia del arte no… Sigo uno de una amiga mia sobre viajes, muy divertido: judithtiral. Reconozco que escribir medianamente en serio arte es complicado, y por ello baso mas mi lectura en libros especializados en la materia, manuales, monografías, ensayos y tesis doctorales. Un abrazo, nos leemos!

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