Arte y Política: Cuando los de abajo se mueven, los de arriba tiemblan

valencia 2012

Vinz, Valencia (España), 2012

  ¿Hay algo más indigno que encontrarse desprovisto de libertad? Pues sí; que las altas esferas te hagan creer que dispones de ella a partir de una máscara que funciona como mordaza. This is Spain!

  Todo país que ha sufrido la dictadura política sabe a lo que me refiero. Los sistemas totalitarios del siglo XX, utilizaron el término Libertad para sus orgullosos lemas nacionales, como es el caso de Francisco Franco en España y su eslogan Una, grande y libre. El mismo Adolf Hitler hizo creer a la población alemana que alcanzarían la emancipación del alma a través del arte −el que proponía el régimen−y la pureza de la raza. Pero no hace falta remontarnos al pasado, pues hace unos meses, “chirriaban” los televisores de todo el mundo con las imágenes de manifestaciones homófobas en las calles francesas para evitar la aprobación del matrimonio entre personas del mismo sexo. El desentono deviene cuando recordamos que las tierras galas son conocidas por su Liberté, égalité, fraternité, frase, de la cual, tan orgullosos se sienten. Incoherente.

  Más próximamente, sirven de ejemplo las nuevas reformas legales del Gobierno de Rajoy, que atacan directamente a la voz de los que un día les votaron en las elecciones generales −con mayoría absoluta− hace ya dos años.

  La crisis económica, ha dado un toque de atención a la masa proletaria del siglo XXI. Permanecía −y en parte, todavía permanece− adormecida y aletargada, anestesiada e insensible. Parece que nos encontramos en un momento pregnante de la civilización, como en el inicio de un final escrito, una tensión equiparable a la superficie de una burbuja de agua y jabón que, en cualquier instante, desaparecerá ante nuestros ojos en una explosión que imita los fuegos artificiales del 4 de julio estadounidenses, pero a una escala diminuta.

  Esta situación inestable y desasosegada, no es icono de la contemporaneidad, pues el ser humano se ha encontrado en la misma tesitura desde que reside en el planeta y se organizó en comunidades. La razón es que nunca llueve a gusto de todos, y su reflejo estará en el arte.

  Las manifestaciones artísticas y la política han ido siempre de la mano, pues un lienzo podía captar para la posteridad una fecha determinante de la Historia, un acto memorable influyente, o personajes que contribuyeron a determinados cambios. Así, podríamos citar a Delacroix y su Libertad guiando al pueblo (1830), o a John Trumbull con La Declaración de la Independencia (hacia 1810).

  Robert Hughes, aclamado crítico de arte nacido en Australia y residente en Nueva York (donde falleció en 2012) del que ya he hablado alguna vez en este blog, adjudicó al Guernica el título de la última obra de arte comprometida con la sociedad y la violación de sus estatutos como seres que toman aliento. Realizado en plena Guerra Civil española (1937), Picasso puso el grito en el cielo con este mural que mostraba los horrores y la injusticia cometida por los nazis en territorio vasco, lanzando sus bombas contra la ciudadanía sin el menor reparo. No soy un seguidor acérrimo de Pablo Picasso, pero hay que reconocer que, esta composición de desgarradores personajes, aún conmueve nuestro interior, incluso podemos escuchar el alarido de la madre que porta en los brazos a su hijo despojado de vida; inerte y de tez pálida, con los ojos vacíos y descoyuntado.

  Con esto, Hughes analiza el sentido de la obra de arte hoy día, pues acusa a los artífices de estar demasiado preocupados por sus luchas internas y la introspección, revelando únicamente las dudas existenciales, miedos y traumas infantiles. Se escandaliza cuando acude a las galerías de arte y no llega a contemplar producciones basadas e inspiradas por los desastres del 11S neoyorkino, ya que cualquier artista de centurias ya transcurridas, hubiera creado sendos paneles que mostraran estos fatídicos hechos, tal y como Francisco de Goya denunció los Fusilamientos del 3 de mayo.

  A excepción de los monumentos instalados en la zona cero en recuerdo a las víctimas, el amoral heroísmo patriótico americano, o los compositores musicales como Pj Harvey o Bruce Springsteen (y algunos más que escapan a mi conocimiento), ningún artista pareció haber sido afectado por el suceso que cambiaría el mundo para siempre, como ocurrió en el siglo XX con las Guerras Mundiales.

  Ha tenido que celebrarse el décimo aniversario (2011) para que exista una respuesta por parte de los creadores, tanto visuales, los agresivos performers, como los plásticos, siendo la mayoría de estos, encargos de los museos de la ciudad de los rascacielos con motivo de la década cumplida tras el desplome del World Trade Center. Un enigma del comportamiento social digno de estudio.

  La artista valenciana Elena del Rivero, tenía su estudio muy próximo a la ostentación capitalista que simbolizaban estos titanes de la arquitectura moderna cuando se desmoronaron debido al impacto de los aviones comerciales, lugar en el que preparaba un nuevo proyecto: [Swi:t] Home. Con su habitáculo parcialmente destruido, comenzó a recoger los papeles que habían quedado por los suelos a causa de la nube de polvo provocada por el derruimiento, la cual, arrastró todo tipo de materiales volátiles a través de los ventanales hechos añicos. Los conservó para darle un giro a la propuesta que tenía en marcha en esos momentos, limpiando los más de 3,000 folios fragmentados para fotografiarlos y catalogarlos, luego unirlos con sedas y muselinas formando una cascada. Tal montaje de desperdicios tomó el aspecto de una instalación, que llevará por rótulo [Swi:t] Home: A Chant, 2001-2006.

  A la exposición de este torrente estático de celulosa, incluyó un vídeo que mostraba los esfuerzos de los cuerpos de seguridad y salvamento ante la catástrofe: su propia visión del incidente minutos después de lo acontecido. ¿Habría alguien preparado e instruido para algo así?

  No soy artista, más bien tiro hacia la torpeza en cuestiones de manufactura, por lo que he tenido que seleccionar algunas obras conocidas y pertenecientes a la Historia del Arte (emulando a los apropiacionistas) para intentar expresar y exponer la situación caótica y decepcionante de los españoles −y medio planeta más− de los días en que vivimos. Este “percal”, no es más que una derivación de la especulación económica y el atraco a mano armada de las arcas públicas por parte de la clase dirigente, aunque esto ya lo sabíais.

niobe herida 430 ac museo termas roma

Níobe herida, 430 a.C, Museo de las Termas, Roma

  La figura femenina en genuflexión es hija de Níobe, quien, en la mitología clásica, se burla de Leto −amante de Zeus y engendradora, con éste, de Apolo y Artemis−, ya que sólo tuvo como descendencia a dos retoños, mientras Níobe dio a luz a siete varones y siete mujeres. Como venganza por sus insultantes palabras, los hijos de Leto, maestros del tiro con arco por antonomasia, asaetearon a la prole de Níobe en su totalidad, dejándola sin herederos.

  Es su postura lo que hace de ella un fiel reflejo de lo que uno siente cada vez que lee la prensa diaria. Nos apuñalan por la espalda cuando recortan los presupuestos estatales, como si nosotros tuviéramos la culpa de sus pufos mercantiles y sus malas gestiones que a ellos benefician, pero que repercuten a los servicios y derechos poblacionales. Increíblemente, sus facciones son también un cliché de la impasividad de los afectados, pues nos encontramos tan acostumbrados a estas flechas, que bien podríamos ser comparados con la escultura griega del período clasicista, en la cual, el rostro no parece mostrar el verdadero sufrimiento que proporciona el ser herido de muerte, sino que se limita a un suspiro de negatividad ante la situación, pero que en esto se queda.

Melchior Meier, Apollo, Marsyas, and the Judgment of Midas, 9 x 12.31 in., engraving, 1572-82

Grabado de Melchior Meier, Apollo, Marsyas and the Judgment of Midas, 1572-1582

  De la misma manera actúa el mito de Apolo y Marsias, éste último, el sátiro que osó retar al dios del sol y patrono de las Musas, inspirador de poetas y tañedor de la lira arcaica. Marsias se creía superior a Apolo en cuestiones musicales, con su aulós (especie de flauta de la antigua Grecia) como instrumento identificativo, instándolo a un concurso de talento que evidentemente perdería. El hijo de Zeus ató a Marsias a un árbol para desollarlo vivo como pena por su insolencia, sirviendo su sangre para el origen mítico de un río que llevaría el nombre del fauno.

  Es lo mismo que sienten las familias que son expulsadas de sus hogares por no poder pagar los precios astronómicos de las hipotecas, unos créditos que se demoran decenas de añadas para poder ser subsanados, ya que fueron concedidos sin arbitrio, además de la inflación del valor del suelo y el ladrillo, contribuyendo a un coste irreal de las viviendas.

  Una multa de hasta 600,000 euros puede sernos impuesta si vociferamos nuestra repulsa ante edificios públicos como el Congreso de los Diputados, incluyendo el evitar lanzar improperios contra la nación o el político de turno, pues también están prohibidos y son amonestables, ya que supuestamente faltan al honor de los “supuestos” ladrones que ocupan y calientan las sillas de los escaños, ayuntamientos y concejalías. ¿Y qué pasa con el nuestro cuando somos arrastrados y vilipendiados por el putrefacto sistema?

  Los partidos que conforman el poder hacen caso omiso de las plegarias de los afligidos, llevándonos a plantear determinadas maniobras que se distancian de la legalidad y el sentido común.

  He imaginado miles de veces un posible retorno de la guillotina, aplicable a los gobernantes que utilizan nuestras quejas como papel higiénico.

Judith-and-Holofernes francesco furini 1636 galleria nazionale d´art antica roma

Francesco Furini, Judith y Holofernes, 1636, Galleria Nazionale d’Art Antica, Roma

  En relato bíblico de Jutih y Holofernes, es una metáfora de la victoria del insignificante sobre la autoridad invasiva. La joven ofreció su cuerpo a este general asirio que pretendía asediar la ciudad de Betulia, pero su invitación al deseo, resultó tratarse de una audaz artimaña. Junto a su sirvienta, Judith consiguió decapitar a Holofernes para evitar que perpetrara su cruel trazado.

  Sé que la violencia no es el medio para resolver los problemas, y por ello no he desenvainado las katanas japonesas que decoran el pasillo de mi residencia particular, por muchas veces que esta ambición se me pasara por la mente.

  En la versión que hace Furini en 1636, la cabeza de Holofernes ya descansa en el terreno, mientras que Judith mira satisfecha a su criada por su acción. No es muy sangrienta en comparación con otras interpretaciones del pasaje −Caravaggio o Artemisia Gentileschi−, pero la resentida ceremonia ya ha sido incurrida, por lo que siento mayor sintonía con ésta, que con las obras en las que se representa el instante de la hoja traspasando el cuello del oriental.

  Por suerte, sí que existe el arte protesta, destacando, naturalmente, el de carácter urbano −Street Art−. Por todos es conocido el trabajo de Banksy o Shepard Fairey. Y en esta misma línea se encuentra Vinz, quien utiliza la fuerza de la imagen de los cuerpos en su desnudo para hacer la crítica social más potente y estéticamente bella que haya contemplado jamás.

  Como una ensoñación kafkiana, Vinz recurre a una metamorfosis parcial en sus personajes: torsos y complexiones humanas con cabezas de animales, véase pájaros exóticos o reptiles, como divinidades egipcias de la edad moderna que portan un nuevo mensaje para la humanidad. Siente gran interés por la denuncia del abuso de la fuerza policial para/con la ciudadanía, una acusación que deja en mal lugar a quienes pagamos a través de los impuestos para que, supuestamente, nos protejan. Su idea es saltarse las normas establecidas que limitan nuestra libertad, un acto de rebeldía que tanta falta hace en estos tiempos de desesperanza.

  Puede que el ataque terrorista a los Estados Unidos −si es que el culpable fue el islamismo radical, y de esta sospecha ya se encargan los interesados en la conspiración− no haya repercutido lo suficiente como para abrir una profunda zanja en la sensibilidad de los entes artísticos. El 11 de septiembre de 2001 supuso una dinamitación del orgullo norteamericano, una bajada del pódium universal cual Aquiles derrotado por su desprotegido talón. Sin embargo, ha sido asimilado fuera de las fronteras estadounidenses como una ofensiva contra la misma potencia, (aunque se haya pagado con las vidas de los trabajadores y turistas), no contra el habitante de a pie.

  La mal llamada crisis, ha influido mayormente en las expresiones del arte contemporáneo que la destrucción del centro financiero occidental más importante de hasta ese entonces, pues la afección es directa, circula en nuestro entorno y deprime los vínculos más cercanos.

  Perdemos batallas con la aprobación de leyes injustas y represoras, pero la guerra no ha terminado todavía.

  Cuando los de abajo se mueven, los de arriba tiemblan.

David Rafael NoSanzio

brooklyn 2012 final

Vinz, Brooklyn, Nueva York (USA), 2012

lo final

Vinz, Brooklyn, Nueva York, (USA), 2012

Elena-del-Rivero0000000000000000

Elena del Rivero, [Swi:t] Home: A Chant, 2001-2006,
2011

1937

Pablo Picasso, Guernica, 1937, Museo Reina Sofía, Madrid

Anuncios
Esta entrada fue publicada el 2 diciembre, 2013 a las 10:56. Se guardó como Arte Contemporáneo, Arte Urbano, Crítica social, Historia del Arte y etiquetado como , , , , , , , , , , , , , . Añadir a marcadores el enlace permanente. Sigue todos los comentarios aquí gracias a la fuente RSS para esta entrada.

2 pensamientos en “Arte y Política: Cuando los de abajo se mueven, los de arriba tiemblan

  1. Muy buen blog, me lo he leído del tirón,¡sigue así!saludos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: